sábado, 1 de octubre de 2011

desapegos

Debo aprender sobre el desapego, debo aprender a dejar partir a las relaciones, a las personas, a las cosas, a los sentimientos, sin dolor, solo liberar el peso, quedarme con lo bueno y seguir.
Hoy nuevamente sentí dolor intenso, angustia, pánico.
Hoy otra vez caí en lo profundo, me sentí sola, vulnerable, abandonada.
Yo me prometí a mí misma terminar todo en septiembre, levan anclas y partir y fui débil, me quise regalar un día más de angustia, incertidumbre y dolor, y eso fue lo que gané.


Quiero a alguien que luche por mí, que me ame como soy, a quien no le afecte mi pasado, alguien que pueda superar mis errores, ayudarme a mejorar, alguien con quien compartir en paz una vida grata, eso, alguien con quien la vida sea grata, alguien a quien al abrazar me haga sentir como en casa y a quien yo le pueda hacer sentir igual.

Una relación en la que no cuesten el compromiso, la paciencia, la libertad. En la que la confianza prime, en la que una disculpa solucione los pequeños errores, en la que se pueda continuar pese a discutir o tener desacuerdos, en la que el pan de cada día no sean las discusiones sino el amor.

Tengo tantos deseos de sentirme valorada, querida, apreciada. Quiero tanto escuchar que hago algo bien, que mi amor le hace bien a alguien.

Entre ayer y hoy he vivido en una montaña rusa sin freno, ha sido tan doloroso. Cómo puedo sentir el cielo y el infierno al mismo tiempo, cómo, cómo pude llegar hasta ahí.

Tenía tantas ganas de que él viniera y me dijera que lo vamos a intentar, que nuestro amor se merece una oportunidad, que es hora de crecer y hacer las cosas bien, de empezar de cero.

 A cambio me encontré con una montaña enorme de miedos, rencores y reproches. Cómo quisiera pequeño mío saber cómo quitar de tu alma tanto enojo, tanta rabia y dejarte en paz, en calma.


otra vez dejé de creer en el amor, como hace años me pasó, como me prometí que no me volvería a pasar.
otra vez puse mis esperanzas completas en un futuro compartido y me di durísimo contra el planeta, con todas.

Otra vez a recoger pedazo por pedazo, a parcharme, a lamerme las heridas, sola, evitando sentir su ausencia, evitando su presencia, sus recuerdos.

Por favor alguien dígame cómo supero esta etapa y sigo, cómo logro quedarme solo con lo bueno, cómo deja de dolerme todo.






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