lunes, 2 de abril de 2007

Sabina y yo...

Como dice mi adorado Joaquín en una de sus canciones “Lo bueno de los años es que curan heridas, lo malo de los besos es que crean adicción…” (Siete crisantemos)
Esa canción (como muchas otras) fue parte de la banda sonora de una etapa importante de mi vida, una que se termina, con la herida cicatrizando aún pero ya sin dolor.

“En Comala comprendí, que al lugar donde fuiste feliz no debieras tratar de volver…” (Peces de ciudad) Otra vez Sabina, otra vez una canción y un acierto. No intentar volver a los momentos idos, a las personas idas, a los amores terminados. ¡Cuánto desacierto tienen a veces los recuerdos!


“No dejes que te impidan galopar
ni los ladridos de los perros
ni la quijada de Caín,
que no te dé el insomnio por contar
las gaviotas del destierro,
las amapolas de París…”
(Esta boca es mía)

Algo para recordar al Quijote...

1 comentario:

Ludovico dijo...

Esperemos a orilla de la chimenea. A esperar, que suba la marea