miércoles, 5 de diciembre de 2007

fantasmas



Hoy me desperté pensando en mis fantasmas, y acabo de leer a Fénix, y casualmetne habla de lo mismo. Por mucho tiempo he permanecido atada a varios fantasmas, casi todos masculinos; han sido parte de mis decisiones, de mis miedos, de mis suspiros, de mis incertidumbres, y como que ya es hora de eliminarlos del sistema.

Ayer N. lloraba a causa de haber terminado con su novio, el llanto era más de rabia que de tristeza, rabia por no entender bien qué pasó. Cuando nos bajamos del bus (porque allí fue donde ella lloró a mares), otra amiga, a la que no había visto hasta que nos bajamos, se acercó y le dijo a N. que lo tóxico hay que tirarlo, y sonó tan evidente, tan fácil, tan lógico, que el llando de N. se detuvo.

Y es cierto, para qué guardar los restos, para qué vivir de recuerdos, cuando hay tanto afuera esperando.


Así que hoy decidí empezar el desalojo, no sé cuánto me tome, pero es una idea que me hace feliz. Dejo a mis fantasmas, los elimino, para no cargar con lastres y para que así el viaje sea más ligero y próspero. Pienso que es como un viaje en globo, los lastres te mantienen abajo, solo soltándolos puedes subir y mirar todo desde arriba, y cambiar de panorama, y viajar lejos, hasta donde quieras.


Así que empiezo a planear el recorrido, las múltiples rutas, las paradas, los acompañantes...



2 comentarios:

Olivia dijo...

Qué chistoso, Lilit, vos y yo hablando de lo mismo... Pues sí, hay que dejarlos ir...

Erika dijo...

completamente de acuerdo, porque no se peude uno pasar la vida con fantasmas y mucho menos acompañado de quien no quiere acompañar o de quien nosotroas no queremos q nos acompañen