domingo, 9 de diciembre de 2007

Meme

Aquí cumplo con la petición de Olivia, va este meme con alguna información secreta, jejej...

TENGO
Yo tengo: los cuentos de cuando era niña, guardados como un tesoro, entre esos El caballito jorobadito, un cuento ruso importante en mi vida.
Yo deseo: perder el miedo a las relaciones, a equivocarme, a crecer.
Yo odio: las mentiras y a los mentirosos.

Yo le tengo miedo: de eliminar a ciertos fantasmas de mi pasado, no sé qué quede de mí si lo hago, porque son muchos.
Yo lloro: cada vez menos, pero en ciertas películas, siempre.
Yo pierdo: la cabeza cuando me enamoro, jejeje, sí, soy cursi.
Yo necesito: unas vacaciones largas.
Yo le debo: tiempo a mi familia.
Me duele: la pancita a veces, cada 28 días.

Sí O NO
Tienes un diario: sí, a Lilit y uno de papel.
Te gusta cocinar: sip, pero no con frecuencia.
Tienes un secreto que no le hayas contado a nadie: pocos, pero grandes.
Pones tu reloj unos minutos adelantado: nunca.
Crees en el amor: sí, pero no sé por cuánto más y eso me da miedo.
Te bañas todos los días: casi todos, jejeje.
Te quieres casar: no sé si casarme, pero me encantaría vivir con mi pareja, cuando la tenga, claro.
Te gustan las tormentas: no, prefiero los temporales.


¿Quién es?
La persona más rara: un amigo de cuyo nombre no quiero acordarme.
La persona más molesta: para mí, aquel periodista de Teleamazonas, al que odio por derechoso, y Bush.
La persona que te conoce mejor: mi mamá.
La frase que más usas en el MSN: lo nuestro duró, lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the roks.
Tu grupo favorito: chuta, no tengo grupos grupos, sino solistas, Diana Krall, Sabina, Julieta…
Tu mayor deseo: coincido con Olivia, no tener que trabajar para vivir…

Otras preguntas:
Signo: estoy entre escorpión y sagitario…
Color natural de pelo: castaño oscuro.
Color de ojos: cafés.
Número favorito: 3Día favorito: viernes.
Estación del año: también coincido con Olivia, amo el clima de Quito.
Deporte favorito: el baile en el Aguijón, jeje.

Café o té: los dos, en diferentes momentos; el té cuando estoy sola, el café para cuando estoy acompañada.
Montaña o playa: para buscar paz, la playa; para caminar y respirar, la montaña.
Sol o nieve: sol, nunca he estado en la nieve.
En las últimas 24 horas he:Llorado: no llorado, pero sí se me han llenado los ojos de lágrimas…Ayudado a alguien: escuchado a alguien.
Comprado algo: no.
Enfermado: no.
Ido al cine: no.
Salido a cenar: no, pero a bailar sí, jeje.
Dicho te amo: siempre les digo eso a las personas importantes en mi vida, pero a una pareja no, porque no he tenido una hacer tiempo.
Escrito una carta: no carta, al blog sí.

Perdido a un novio: no.
Hablado con alguien que hace tiempo no hablabas: por chat, con mi prima.
Escrito en un periodico: no.
Abrazado a alguien: a mi mamá, ayer.
Peleado con un pariente: no.
Peleado con un amigo: no.
Soñado despierto: síiiiiiiiiiiii.

Alguna vez podrías…
Comer un gusano: no, guácala.
Matar a alguien: definitivamente no.
Besar a alguien del mismo sexo: posiblemente.
Tener sexo con alguien del mismo sexo: no.
Lanzarte de un paracaídas: como un reto para superar un miedo.
Cantar en un karaoke: lo hago a menudo, creo que es el complejo de diva, jejej.
Emborracharte: lo hice por última vez en mi cumple, hace poco.
Robar en una tienda: no lo sé…
Usar maquillaje en público: sí.

Petición: ¿contestarían esto Fénix y Yo misma?

aniversarios

Ayer fui al Ocho y medio porque había una presentación en homenaje a Lennon. Me invitó una amiga que cantó en el show.
Ella fue mi mejor amiga durante la adolescencia, y es curioso, porque ya llegando a la adultez me di cuenta de que fue uno de los amores de mi vida... y en este punto no sé si decir "tómese literal", o no, porque aquí, en esta sociedad de la cual formo parte, decir esto puede escandalizar a muchos, sobre todo a los que no entienden más que una forma de amor. En fin, decía que descubrí que ella había sido uno de los pilares de mi adolescencia, una de las figuras más importantes durante el colegio. Fue quien me acercó a los Beatles, al teatro, a un grupo de amigos interesantes y extraños, a un tipo de crecimiento diferente del que todos los demás adolescentes cercanos tenían. Me acuerdo de que nuestros compañeros de colegio estaban interesados en probar alcohol, tabaco y luego ciertas drogas, mientras nosotras pensábamos en leer, descubrir la música, organizar paseos y fiestas aún ingenuas, enamorarnos de verdad, conocer el mundo desde el otro lado...
Y estar cerca de esta amiga era como sentirme sobre el mundo, tenerlo en mis manos, ser el centro de algo, porque ella tiene o tenía, no lo sé, esta capacidad que tiene muy poca gente, eso de hacerte sentir especial; el problema fue que cuando dejé de sentirme el centro, me desmoroné... Eso lo entiendo ahora, en perspectiva.
Claro, luego vinieron la universidad, los nuevos amigos, las carreras que de verdad nos interesaban, y los hombres, los confusos y enigmáticos hombres.
Y nos distanciamos mucho, casi sin darnos cuenta empezamos a ser dos desconocidas. Luego yo viajé a España, y ahí nos volvimos a encontrar, como en los viejos tiempos, nos acercamos, ya más grandes, con hartos aprendizajes diferentes, y sin embargo nos dimos cuenta de que aún había eso de las amistades importantes, ese lazo que dura siempre, eso de saber que ese alguien va a estar para ti siempre ...
Sin embargo, muchas cosas pasaron, nuestros lados humanos, muy humanos, se mostraron, y dejamos de hablarnos por como cuatro años, pensando, las dos, que la otra debía ser eliminada del sistema, anulada...
Y este años nos volvimos a ver, porque coincidimos en esta ciudad... esta ciudad que puede ser enorme y diminuta. Y por la boda de una amiga de ambas, nos volvimos a acercar, a acercar hasta cierto punto, claro, hasta el punto de conocidas, que pueden chismear y reírse un rato.
Pero ayer, durante el concierto, recordé la adolescencia... y le sentí tan cercana como entonces, y me liberé de un montón de sentimientos que tenía guardados, atrapados, incluso olvidados.
Sé que nunca seremos las mismas, es imposible, somos tan diferentes ahora, y sin embargo, también tengo claro que somos muy parecidas y fue bueno reencontrarla y recordar lo que había olvidado...
Y fue como el primer lastre que tiré del globo, y subí un poco más, y desde donde estoy ahora, veo las cosas mejor

miércoles, 5 de diciembre de 2007

fantasmas



Hoy me desperté pensando en mis fantasmas, y acabo de leer a Fénix, y casualmetne habla de lo mismo. Por mucho tiempo he permanecido atada a varios fantasmas, casi todos masculinos; han sido parte de mis decisiones, de mis miedos, de mis suspiros, de mis incertidumbres, y como que ya es hora de eliminarlos del sistema.

Ayer N. lloraba a causa de haber terminado con su novio, el llanto era más de rabia que de tristeza, rabia por no entender bien qué pasó. Cuando nos bajamos del bus (porque allí fue donde ella lloró a mares), otra amiga, a la que no había visto hasta que nos bajamos, se acercó y le dijo a N. que lo tóxico hay que tirarlo, y sonó tan evidente, tan fácil, tan lógico, que el llando de N. se detuvo.

Y es cierto, para qué guardar los restos, para qué vivir de recuerdos, cuando hay tanto afuera esperando.


Así que hoy decidí empezar el desalojo, no sé cuánto me tome, pero es una idea que me hace feliz. Dejo a mis fantasmas, los elimino, para no cargar con lastres y para que así el viaje sea más ligero y próspero. Pienso que es como un viaje en globo, los lastres te mantienen abajo, solo soltándolos puedes subir y mirar todo desde arriba, y cambiar de panorama, y viajar lejos, hasta donde quieras.


Así que empiezo a planear el recorrido, las múltiples rutas, las paradas, los acompañantes...



viernes, 30 de noviembre de 2007

cuestionándome en las clases

Esta semana leí con mis estudiantes de varias clases, de las dos universidades, un artículo sobre el trabajo del Municipio de Guayaquil.
El autor critica la reforma urbana que se ha hecho en la ciudad, argumentando que lo que se ha hecho es maquillarla y privatizar los espacios públicos, logrando de esta manera separar aún más, y evidenciar más, obviamente, la brecha entre ricos y pobres.
Fue interesante escuchar lo que los chicos piensan al respecto, claro que habría sido preferible escuchar comentarios de chicos guayaquileños, y no solo de quiteños, ya que el texto topaba también el tema del regionalismo.

Lo triste fue escuchar, a la minoría, por suerte, hablar de la realidad como si fuera un cuento, repitiendo ideas sin sentido, vacías, sobre lo que pasa en el país. Llegaron a decir que los pobres son pobres porque quieren, porque no trabajan lo suficiente ni se esfuerzan, ante lo cual solo dos estudiantes reaccionaron, saliendo de la clase rojos de las iras, los demás escuchaban con cara de desaprobación o estaban de acuerdo con las opiniones.

Me puse a pensar en que mi clase daría para hacer un estudio sociológico sobre lo poco informados que están los estudiantes universitarios. Sobre la ignorancia, la prepotencia y la ceguera de estos "chicos burbuja", que no son capaces de ver más allá de sus narices.

Y pensé también en que si yo hubiera estado en el lugar de los estudiantes, habría salido de la clase y tirado la puerta; sin embargo, al estar delante de la clase, tuve que escuchar, responder, criticar, calmar los ánimos y cerrar la clase...

Fue bueno ver a los dos estudiantes levantándose y saliendo. Me sentí menos sola en esa universidad burbuja...

miércoles, 28 de noviembre de 2007

siete días después

La semana pasada no podía imaginarme que todo se terminaría así, pero la realidad siempre nos sorprende, siempre va más allá de nuestra imaginación, afortunada o desafortunadamente...
Hoy terminé de ver Fur, la película sobre la fotógrafa Diane Arbus, y en la mitad de la película te extrañé, no sé por qué, o a lo mejor sí. Y me cogío la saudade, prendí la compu y me metí a internet, para encontrarte, para verte sin verte, y es curioso, porque te encontré, y la ansiedad pasó, pese a que no nos hablamos más...

Los días han pasado rápido, siempre con mil cosas qué hacer, mucho trabajo, los amigos, la rutina, las sorpresas... y ahora que todo parece lejano ya, solo me queda el buen sabor... y eso se agradece.

Y como la ciudad es pequeña (Quito, chiquito), nos encontraremos algún rato por ahí y estoy segura de que va a ser bueno verte, en mucho o poco tiempo.

lunes, 26 de noviembre de 2007

buscando una respuesta

Acabo de leer varios blogs de conocidos y conocidas, como buscando respuestas luego de este fin de semana que me dejó sin aire pero también sin sueño. Llevaba ya varias semanas sin dormir mis ocho horas, y yo sin esas horas no funciono, no soy yo. Me sentía tan cansada, tan indispuesta. Pero este fin de semana, sobre todo de sábado a domingo y de domingo a lunes, logré dormir bastante, suficiente.
En los blogs que leí encontré algunas respuestas, pero fueron más las preguntas, y ya no sé dónde buscar.
¿Será la crisis del cumleaños? Será cierto lo que aquel personaje dijo, eso de que cuando sabemos las respuestas nos cambian las preguntas... Qué será...
Lo cierto es que no tengo respuestas, y tengo tantas, pero tantas preguntas...
Y como todo es tan rápido, no tengo con quién compartirlas... Extraño las charlas, largas y profundas; pero también esas cortas y difusas, superficiales, que no buscan respuesta alguna. Extraño verme en otros ojos y encontrar esas respuestas.
Extraño compartir las preguntas, los temores, los sueños...
Cuando creo que no me hace falta una pareja para sentirme completa, es entonces cuando recuerdo la complementariedad. Ese otro añorado con el que se comparten esas dudas, esas certezas, esos descubrimientos.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Eva Tomando El Sol
Joaquín Sabina


Todo empezó cuando aquella serpiente
me trajo una manzana y dijo prueba.
Yo me llamaba Adán,
seguramente tú te llamabas Eva.
Vivíamos de scuoters en un piso abandonado de Moratalaz
si no has estado allí no has visto el paraíso terrenal.
Cogimos un colchón de una basura,
dos sillas y una mesa con tres patas,
mientras yo emborronaba partituras tu freías las patatas.
Plantamos cañamones de ketama
y un tiesto nos creció ante el ventanal,
con una rama de árbol de la ciencia del bien y del mal.
A Eva le gustaba estar morena y se tumbaba cada tarde al sol,
nadie vio nunca una sirena tan desnuda en un balcón.
Pronto en cada ventana hubo un marido
a la hora en que montaba el show mi chica,
aunque en la tele diera en diferido el Real Madrid - Benfica.
Un día la víbora del entresuelo en trance a su consorte sorprendió,
formó un revuelo y telefoneó al 092.
Y como no teníamos apellidos, ni hojas de parra, ni un tío concejal,
ni más Dios que Cupido no sirvió de nada protestar.
Eva tomando el sol, bendito descontrol.
Besos, cebolla y pan, que más quieres Adán.
Un juez que se creía Dios dispuso que precintara un guardia nuestro piso.
No quedan plazas para dos intrusos en el paraíso.
Estábamos sobre el colchón desnudos
jugando a nuestro juego favorito,
al ver entrar la pasma Eva no pudo sofocar un grito.
A golpes la bajó por la escalera un ángel disfrazado de alguacil
sin importarle un pijo que estuviera encinta de Caín.
Hoy Eva vende en un supermercado manzanas del pecado original.
Yo canto en la calle Preciados,
todos me llaman Adán.

Pensando, luego de los 29

Días extraños...
Antes de ayer (viernes) salí con dos amigas, y para variar hablamos de hombres y relaciones.
Y no sé si me asusta o solo me sorprende el hecho de que las histiorias se repitan.
Amores intensos y cortos que se desvanecen porque ellos huyen, se ocultan.
Nosotras con el corazón roto, otra vez, intentando entender el por qué de la huida, cuando generalmente no hay un por qué (más de una vez ellos me han dicho "no intentes entenderme").

Nosotras intentando encontrar el equilibrio en una relación, confiadas, creyendo en las palabras.
Otra vez empiezo a dudar sobre la existencia del amor y el valor de las palabras.

Me siento confundida, confundida y tentada a huir, a esconderme en mí, a no ver hacia afuera. Huir hasta asegurarme de que estoy sola, de que no corro peligro.
Encontré lo que no buscaba y me quedé, me dejé sorprender y ahora quiero correr, volver a no buscar y no encontrar.


Que se llama soledad
Joaquín Sabina

Algunas veces vuelo
y otras veces
me arrastro demasiado a ras del suelo,
algunas madrugadas me desvelo
y ando como un gato en celo
patrullando la ciudad
en busca de una gatita,
a esa hora maldita
en que los bares a punto están de cerrar,
cuando el alma necesita
un cuerpo que acariciar.
Algunas veces vivo
y otras veces
la vida se me va con lo que escribo;
algunas veces busco un adjetivo
inspirado y posesivo
que te arañe el corazón;
luego arrojo mi mensaje,
se lo lleva de equipaje
una botella, al mar de tu incomprensión.
No quiero hacerte chantaje,
sólo quiero regalarte una canción.
Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.
Algunas veces gano
y otras veces
pongo un circo y me crecen los enanos;
algunas veces doy con un gusano
en la fruta del manzano
prohibido del padre Adán;
o duermo y dejo la puerta
de mi habitación abierta
por si acaso se te ocurre regresar;
más raro fue aquel verano
que no paró de nevar.

domingo, 18 de noviembre de 2007

la gracia de los cinco sentidos...

Hace rato había dejado de ir al cine con frecuencia, y extrañaba las épocas aquellas en las que iba por lo menos dos veces a la semana.
Pues bien, he retomado el buen vicio del cine, aprovechando que ahora hay mucho qué ver. Hoy vi "Coping Beethoven", una producción medio húngara y medio inglesa que cuenta la última etapa de creación de este magnífico compositor. Todo comienza cuando él conoce a una joven copista de partituras que le ayuda mientras él termina su "Novena Sinfonía".
Ed Harris es Beethoven, y me dio gusto verlo en este papel, pues me dejó acercarme mucho al personaje.
La interpretación de varias partes de la obra fue espectacular, a ratos, por la calidad del sonido en el cine, podía cerrar los ojos e imaginarme allí, en la sala donde se estrenó la sinfonía.
Fue bueno ver a uno de los grandes en la pantalla y escuchar una vez más el "Himno a la Alegría". Y claro, nuevamente pensé que necesito aprender alemán, para escuchar la letra en el idioma original, así como la de algunas grandes óperas.
También sentí un poco de envidia por aquellos que hacen música, que la crean, que la interpretan, que la sienten; que saben dar vida a un instrumento. Mmmm, y recordé mis clases de solfeo abandonadas.
Un arte la música, llena de genios, qué bueno es disfrutar de todos los sentidos, hoy, especialmete del oído.

Regalo de cumpleaños

El sábado, luego de las peripecias pasadas para entrar al Coliseo General Rumiñahui, la espera en tres filas diferentes y la búsqueda del lugar adecuado; luego de las quejas y lamentaciones por la fatal organización del espectáculo, empezó la catarsis...
El concierto de Sabina y Serrat fue un éxito. Los artistas lograron capturar al público desde el principio. Nos cautivaron hasta el final.
Grité todo lo que pude, canté todas las canciones que me sabía y todos los coros de las demás, y durante algunos momentos contuve las lágrimas.
Sentí con mucha fuerza la FELICIDAD. Fueron varios los instantes de plenitud que viví, eso de sentir las letras, la energía de los cantantes y el público. Eso de tener cerca, en vivo, a alguien que admiras por lo que hace, por lo que escribe, por lo que es, por lo humano e imperfecto.
Realmente fue catártico, purificante, logré entender el efecto que pudieron encontrar los griegos en su teatro.
Olivia fue una excelente compañera... Era nuestro segundo concierto de Sabina, pero ya hubo muchos otros conciertos juntas. Es gratificante conocer a alguien con quien tienes tanto en común y poder compartir momentos como los del sábado.

La entrada al concierto fue el regalo de cumpleaños de mi mamá. Ella se opone a ir a espectáculos públicos; sin embargo, fue conmigo como parte del regalo. Creo que lo más interesante del concierto fue justamente que hubo muchos padres con hijos dentro. Los padres esparando a Serrat, los hijos, a Sabina y todos compartiendo un poco los gustos, los recuerdos, los afectos, las canciones, las filias.
A mí me gusta Serrat, y tengo claro quién es y lo que significa para varias generaciones, pero me cuesta escucharlo porque me entristece. Me traslada a cierta parte de mi infancia que prefiero no recordar, y la verdad es que no hay un recuerdo claro, solo la sensación de vacío dentro, es como una maquinita del tiempo en la que no quiero entrar. Pero claro, hay canciones que me sé, por herencia me imagino.
Los ojos se me llenaron de lágrimas en "Lucía"...

Vuela esta canción
para ti, Lucía,
la más bella historia de amor
que tuve y tendré.
Es una carta de amor
que se lleva el viento
pintado en mi voz
a ninguna parte
a ningún buzón.
No hay nada más bello
que lo que nunca he tenido.
Nada más amado
que lo que perdí.
Perdóname si
hoy busco en la arena
una luna llena
que arañaba el mar...
Si alguna vez fui un ave de paso,
lo olvidé pa' anidar en tus brazos.
Si alguna vez fui bello y fui bueno,
fue enredado en tu cuello y tus senos.
Si alguna vez fui sabio en amores,
lo aprendí de tus labios cantores.
Si alguna vez amé,si algún día
después de amar, amé,
fue por tu amor, Lucía,
Lucía...
Tus recuerdos son
cada día más dulces,
el olvido sólose llevó la mitad,
y tu sombra aúnse acuesta en mi cama
con la oscuridad,
entre mi almohada
y mi soledad.


Y así transcurrió el concierto, fueron minutos inolvidables, muchas canciones y humor de ese par inolvidable.
Sabina cantaba y yo pensaba en Madrid, y otra vez Olivia y yo encontramos una cosa en común: haber dejado parte del corazón en España, en Madrid, con la Ana.
Y las canciones siguieron, y cantaron "Pastillas para no soñar", "19 días y 500 noches", etc.
Y cantamos a voz en cuello hasta quedarnos roncas, y nos paramos y bailamos, pese a que los vecinos no se movían, casi no cantaban.
Y Sabina no cantó "Peces de ciudad" y Olga Román no vino esta vez para cantar "Y sin embargo te quiero", pero no importó...

Fue especial recibir otra vez noviembre con Sabina como anticipo de los 29...