miércoles, 31 de octubre de 2007

collage

















BP Zomm



Hoy fui al teatro a los años, a la última función de un buen festival que trajo a varios grupos de fuera. Fui con tres queridos amigos y disfrutamos la noche como niños, hace rato no hacía algo así, por falta de iniciativa, más que de tiempo o dinero.
Las obras del festival costaban de 5 a 15 dólares, precio razonable para la calidad de espectáculo del que disfrutamos; además estuvimos de suerte y nos sentaron en los puestos más caros, por eso de estar en el lugar y el momento adecuado.
La obra que vimos se llama "A Wonderful World", del grupo francés BP Zoom, un grupo de clawn maravilloso.
Mi amiga S. me recordó un concepto del que nos hablaba nuestro profesor de literatura del colegio, la capacidad de asombro. Y eso fue lo más maravilloso, momentos como este logran que recuperemos nuestra capacidad de asombro, que otra vez miremos el mundo con ojos de niños. Se oía reír a carcajadas a la gente con elementos simples como aviones de papel. Fue maravilloso. Como un momento en el Paraíso. Te sales del mundo y disfrutas, y luego vuelves a la realidad.
Me pareció la mejor forma de acabar el día.
Luego a la casita de S. y G. a comer arepas y tomar café y charlar y charlar. Es lo bueno de tener tan buenos vecinos; se comparten los desayunos, los almuerzos, las cenas, las compras, las mascotas, las salidas, los amigos....

domingo, 28 de octubre de 2007

xenofobia

Nos ha dado qué pensar lo ocurrido en Barcelona hace unos días. Las imágenes fueron durísimas. Muchos nos quedamos con una sensación extraña dentro, como de rabia, miedo, inconformidad...
Viví un tiempo corto en España hace cuatro años, y nunca tuve un solo problema con nadie a causa del racismo; sin embargo, quedaba claro para todos que los latinos, en especial los ecuatorianos, somos tratados como ciudadanos de segunda clase. Eso se ve aquí mismo, en la Embajada de ese país. Las filas inhumanas, el teléfono que rara vez es contestado por alguien, las visas negadas, etc.

La pregunta que siempre me ha rondado es por qué si la migración no es un fenómeno reciente sigue causando tantos estragos. ¿Por qué es tan difícil de entender que somos iguales? Digo iguales con respecto a los derechos que tenemos, por lo demás ¡qué viva la diferencia!
Y está claro que los europeos no son los únicos que padecen de este mal, también nosotros, eso es lo trágico, nos quejamos de lo que reproducimos a diario...
Cuántas veces he escuchado, en diversos círculos, en distintas épocas, en boca de conocidos y desconocidos, quejas hacia los migrantes que viven en Ecuador, ya sean colombianos, peruanos, chinos o de otras latitudes...
No entiendo la violencia, nunca la he entendido, y ver en la tele, una y otra vez la imagen de un chico tan joven y tan lleno de odio golpeando a una muchachita, me preocupó, pero sobre todo me entristeció... ¿será él el reflejo de toda una sociedad o solo de una minoría?
No entiendo bien este mundo, lo intento, pero no puedo...

domingo, 14 de octubre de 2007

De la Insoportable levedad del ser

"Mientras las personas son jóvenes y la composición musical de su vida están aún en sus primeros compases, pueden escribirla juntas e intercambiarse motivos (tal como Tomás y Sabina se intercambiaron el motivo del sombrero hongo), pero cuando se encuentran y son ya mayores, sus composiciones musicales están ya más o menos cerradas y cada palabra, cada objeto, significa una cosa distinta en la composición de la una y en la de la otra."

Transtextualidad y agonía

"Esta búsqueda, originada en medio de los hombres, le lleva a uno en una dirección que le separa de ellos. La soledad de la mayoría que en mí ha sido forzada, en parte voluntariamente, buscada por mí -pero ¿qué era esto sino también obligación?-, está perdiendo ahora toda su ambigüedad y se acerca a su desenlace. ¿A dónde lleva? Lo más probable es que me conduzca a la locura, no hay nada más que decir, la búsqueda va dentro de mí y me destroza en pedazos."

Franz Kafka citado por Harold Bloom en Poesía y creencia, a su vez citado por Virginia Pérez en Huésped de sombra.

Hoy he pensado en eso de la búsqueda de la perfección, la lucha con las palabras y las ideas. En esos hombres a quienes les dolió ser tan profundos, todo a partir de leer algo sobre Gangotena, poeta ecuatoriano sobre el que doy una clase mañana. Y me encontré con esa cita de Kafka el dolor agónico de la intelectualidad fue confirmado.


Y claro, me encontré también con la fabulosa transtextualidad; un texto detro de otro que está dentro de otro. Y cómo no pensar en Borges y en los laberintos y los espejos, jajajajja, eso es otra clase de esta semana.

miércoles, 3 de octubre de 2007

El tiempo vuela

Me pasa desde hace poco, creo que desde que vivo sola, que el tiempo pasa con una rapidez que me deja pasmada. Siempre me hacen falta unas diez horas para hacer todo lo que tengo pendiente, además de lo que quiero, lo que debo y lo que surge sin aviso. Cosas de la edad, digo yo. Había escuchado que con la edad el tiempo se acorta, empiezo a sentirlo de cerca, y la verdad es que me aterra.

Ayer me levanté, pensando en el cronograma del día, y dejé unas cuántas cosas pendientes para hoy, así que espero que este sea un día súper productivo...
Esto del tiempo es tan subjetivo...
A veces uno quiere que el tiempo vuele, sobre todo cuando cuenta los días para que algo suceda, alguien se vaya o vuelva, para tener una respuesta sobre un viaje, un trabajo, una relación; y sin embarto, el tiempo pasa lento, cada segundo nos pesa en la espalda, el reloj no se mueve, el minutero se encoge y el teléfono no suena, por ejemplo.
Y cuando somos felices, cuando queremos que un instante sea eterno, entonces el indescifrable Cronos decide jugarnos a la casita y pasar veloz, dejándonos sin aliento, despeninándonos un poco y recordándonos que la eternidad dura lo que el pestañear... nada.
Sin olvidar el domingo, día insólito, en el que el tiempo transcurre de maner extraña, triste, pesada... Entonces yo me pregunto qué pasa con el tiempo, por qué se prolonga y encoge sin permiso, sin aviso, porqueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeé.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Adagios

Aquello que no te mata te hace más fuerte...

Ese es uno de los populares adagios que ruedan de boca en boca cuando una se siente derrotada y triste...

Hoy no me siento así precisamente, pero he pensado sobre ese estado de depresión que suele ponernos en el piso, sin ganas de otra cosa que no sea llorar, llorar y llorar; lamentarse de la propia suerte, no salir de la cama, ver películas cursis y suspirar, y derrarar una que otra lágrimilla por las propagandas más cursis e insulsas de la tele, como esa de aceite Jonhsons (yo lloraba con esa durante la adolescencia)... y es que a veces la vida es difícil y otras terrible, jeje, estoy del tipo fatalista.

Intentaba el otro día explicarle a una amiga esa sensación, y no lo logré, me imagino que se debió a que ella nunca se ha sentido así, lo cual me sorprendió y alegró. Es que cómo explicarle a alguien que uno está triste sin motivo aparente, que no es porque hubo problemas en el trabajo, que no es por los amores o desamores, por la situación del país o por la pelea con el busero, no. Esas penas no tienen explicación, solo surgen de la nada (aparentemente) y le dejan a uno en hueco en el pecho, entre las ideas, y por eso no hay concentración posible, no hay sonrisa, no hay alegría, como de costumbre.
También le dije a esta amiga que descubrí que puedo ser una muy buena actriz, porque puedo esconder de los demás esa tristeza detrás de una máscara de seriedad, que a veces les parece de enojo, pero que no es más que una depre sin explicación, sin nombre, y que a lo mejor tampoco busca el por qué, solo aparece y desaparece.
Decidí, por lo tanto, para no continuar en ese estado, hacer ejercicio y trabajar mucho más, como para producir endorfinas y no tener tiempo para pensar en si estoy triste o no, a lo mejor la pena se va sin que me entere y no vuelve hasta que haya una razón que la justifique.
También ustedes entristecen sin razón aparente? o soy la única que ha pasado por eso...

jueves, 13 de septiembre de 2007

La gitana dormida



Hace mucho tiempo abrí accidentalmente la página de una enciclopedia y me encontré con esta imagen, me gustó tanto, me atrapó de tal manera que recorté la fotografía, lo cual me trajo luego una jalada de orejas de parte de mi papá.


Es una pintura de Henry Rousseau, un hombre que trabajaba en las aduanas francesas y nunca estudió pin tura, pero que se hizo famoso por su estilo naif.


Esta pintura fue creada en 1897 y me gusta especialmetne por la ingenuidad de la imagen y las formas. La gintana duerme, inocente, ante la mirada ¿feroz o curiosa? del león. El pintor intenta que la imagen tenga profundidad, a mí me da la idea de figuras hechas con plastilina.


Al ver esta imagen siento y eso es lo que busco yo en la pintura, que una obra me dé curiosidad, me intrigue, me provoque algo intenso.


En un curso que estoy dando en la universidad (a gringos), les pedí que eligieran una pintura, la describieran y explicaran lo que sienten al verla. Una estudiante eligió la pintura The Lady of Shallot, de Alfred Tennyson. Pongo a su disposición la imagen. A mí me conmovió.





Les propongo que a continuáción me cuenten cuál es su pintura favorita y por qué... Espero sus respuestas.

martes, 11 de septiembre de 2007

los matrimonios...

Llega cierta edad y uno empieza a recibir invitaciones a las despedidas de los amigos que se van a estudiar fuera, llega otra edad y uno empieza a ser invitado a bodas, babyshowers y bautizos... Creo que llegué a esa edad. Todos los amigos se casan y soy de las pocas que van solteras por la vida a todas las invitaciones. A ratos, como en todo, me alivia el ser soltera; en otros momentos, sobre todo cuando extraño la mirada cómplice, la caricia, el abrazo, la charla en la mañanita, el desayuno compartido, los planes..., me resisto a creer que no haya alguien por ahí y que me voy a topar con él algún día.
El sábado 8 se casó una de mis mejores amigas, la ceremonia fue súper emotiva, las lágrimas se me salieron más de un par de veces, y claro, ocho o nueve copas de chanpagne después, estaba en el grupo de las "felices" de la fiesta.
Cuando tengo cerca a dos personas que se quieren y que están dispuestas a intentarlo creo nuevamente en el amor, en las relaciones y hasta en el matrimonio, y claro siento curiosidad por saber si llegará alguien con quien yo esté dispuesta a intentarlo, a ratos creo que no, a ratos soy ultra positiva y pienso que sí...
De todas maneras, tengo clarita la película en cuanto a las parejas y al amor, sé que es difícil encontrar alguien afín en los aspectos importantes de la vida, alguien con quien uno esté dispuesto a intentarlo... y que en esta época es probable que alguien como yo no se empareje en muuucho tiempo, por eso de que los hombres ecuatorianos son complicados (la mamitis aguda, el machismo, la egolatría), por eso de que los hombres de mi edad están casados, divorciándose o fuera del país.
Luego está también eso de que con la edad una se vuelve más exigente y yo tengo unas enormes expectativas con respecto a una posible pareja.
Cuando las parejas de amigos discuten, cuando una amiga llora en mi hombro por la última pelea con su novio, esposo o ex, cuando no hay nadie a quien rendirle cuentas por lo que hago o dejo de hacer, es cuando disfruto el ser soltera, y en este momento en mi balanza pesan lo mismo la libertad y el compromiso, creo que tiende más a la libertad, tomando en cuenta que hace rato no he conocido a nadie que me mueva el piso...
Sé que son falsas las estadísticas que indican que hay dos o tres mujeres por hombre, pero a ratos parece cierto, no hay hombres a la vista, no en el pequeño círculo en el que me muevo, en el que los galanes tienen 18 ó 19 años y son mis alumnos, jejeje.
En fin, todo este discurso iba a que brindo por las parejas que sí se atreven a intentarlo, a las que le apuestan a la vida en pareja, porque me guste o no, hace falta valor para aceptar que uno está perdido por el otro, que cayó y que esa sensación de vacío en el estómago, de inestabilidad psicológica, de mandarinismo, no le importan en lo más mínimo siempre y cuando esté cerca el otro. Salud por los novios

martes, 28 de agosto de 2007

Soledades

Esto de vivir sola ha hecho que, como hace tiempo no me sucedía, me encuentre con mi soledad. Esta etapa de autodescubrimiento me ha deprimido un poco. Es una depre extraña, pero en el fondo no me molesta. Es eso de levantarme y acostarme sola, y no me refiero a la cama, me refiero a la casa. Eso de llegar y saber que no va a haber nadie, ni gatito que me ladre ni nadie con quien charlar. Eso de saber que todas las llamadas serán para mí, que todas las cuentas llegarán a mi nombre, que es MI casa en desorden u ordenada, oliendo a limpio o no.
Ayer estuve con unos queridos amigos en la casa y les conté que estaba triste, y claro , todos dijeron "pero no estás sola, estamos nosotros" y sí, yo soy experta en aclararle a la gente que estoy aquí, pero se me olvida que ellos también están, que esa soledad es compartida, que aunque no vea a los amigos a diario, y a algunos casi no los vea, están ahí, en los cumpleaños y en los velorios, en las farras y en los llantos, en los amores y los desamores, en el trabajo, en el ocio, en las bodas (porque ya todos se están casando), en los divorcios (porque muchos se han divorciado).
Hace tiempo escribí un post para los amigos que están lejos, y creo justo en este punto escribirles a los que sí están, a los que caen a la casa, a los que almuerzan conmigo de vez en cuando, a las queridas vecinas de edificio gracias a las cuales la vida de soltera es más amable, a los amigos que me escuchan atentamente sin dar comentario, a los que se atreven a darlo, a los que me llevan de paseo, a los que me sacan a farrear, a los que me acompañan al cine o a las exposiciones, a los que prestan libros o películas, a los que me graban discos, a los del cole, a los de la u., a las compañeras de trabajo, a los peques favoritos, a las primas, en fin, pensándolo bien estoy rodeada de gente maravillosa entre tanta soledad.
Les dejo este post y un beso... y peques gracias por recordarme que hay con quien compartir los momentos... las tardes de cinco a doce, en el 4B...